Examen de Ética

Estudiante:  Yennifer

Consigna: Redactar un ensayo integrando los contenidos desarrollados en clase.

Ensayo de ética para desaprobar un examen.

Profe, sinceramente no estudié. Mi mamá se quedó sin trabajo otra vez, entonces hoy tuve que hacer tortas al horno para vender. Usted sabe que tengo dos niños que tienen que comer todos los días. No tuve tiempo de leer, pero trataré de recordar los temas. 

Ética, ése es el nombre de la asignatura. A los políticos de nuestro país deberían enseñarles ¿no? Pienso yo. Por ahí todos reprobaron como yo ahora. No sé si será por el mismo motivo: quedarse sin trabajo teniendo dos niños para alimentar. Lo dudo. Pero de que reprobaron, no. 

Uno de los temas desarrollados fueron los DD. HH. ¿Para quiénes? Inspirados en la Revolución Francesa, excluyendo a la mujer, así fueron creados. Y fueron evolucionando. ¿O no?

Hoy creo que son el privilegio de unos pocos, al igual que en sus inicios. 

Todos los días crece la inseguridad, los femicidios y los políticos compiten por quién roba más para salvarse del juicio final. 

¿Qué me van a hablar de derechos a mí? Son una mentira. 

En el hospital no hay ni medicamentos. El derecho a la salud, es un derecho universal establecido por la ONU. Ja, ja, ja. Se debe estar ríendo a carcajadas el que escribió eso. No existe el acceso a la salud para los pobres, solo si pagas lo tenes. 

Mi hijo, el Brayan, tiene un problema de salud, y tengo amplia experiencia golpeando puertas que no se abren o tardan en abrirse, en centros de salud, hospitales y oficinas estatales, donde te reciben tomando mate con la peor cara diciendo -volvé mañana-. Y así todos los días. Los niños discapacitados necesitan atención todos los días, porque todos los días son discapacitados. Eso el Estado no lo entiende.

Precisamente, el Estado era otro de los temas.  

El Estado presencialmente ausente. Presencial cuando te cobra impuestos, ausente cuando te olvida. 

Por otro lado, le pido disculpas profe, porque sé que mis niños molestan en su clase. Disculpe, no tengo con quién dejarlos. El padre se borró y mi mamá... ya no tengo nada más que pedirle. Pero las mujeres estamos obligadas a poder siempre. Yo no me puedo borrar y desaparecer por un tiempo. Dejarle los chicos a él. Un ratito aunque sea. No puedo. 

Por eso los traigo conmigo, sé que usted dice siempre que no me preocupe, que no hay problema. Pero cada vez que entro al aula los demás estudiantes se miran entre sí con gestos que dicen muchas cosas. Y me duelen.

Me duele vender tantas tortas al horno y que mis niños no puedan comer ninguna.

Yenni, mamá de Brayan y Dylan.

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